7/9/14
2/9/14
Formas cotidianas de escribir
Todos los ruidos saliendo, todas las calles mal cerradas, una voz larga debatiendo
en el viento cómo despegar la nostalgia de la pena. Si la nueva noche no
contempla evitar la fuga de las contracciones, qué seguirá después.
Habrá olvido, seguramente, si das media vuelta y enfilás hacia adentro; el
encierro es así, ruina de las ideas y de la sed. Así, detrás del vidrio las cosas se van a
poner difíciles; guardarse, esperar que todo pase y que evadirse sea la comida
del día, el plato fuerte de irrealidad.
Y porque no tiene que pasar, pasa.
Escribir es un poco eso, el sexo implícito entre la acción y el sujeto;
un cachetazo acostumbrado a realzar la pena en la cara en la boca en mis
dientes.
16/8/14
De los ruidos
como si se agolparan los ruidos
las balas atraviesan el charco
buscando / afiladas
a tu corazón en los andenes
las balas son de un lapso de tiempo en el círculo de perros de amor
y lo que siga después
por el motor de pájaros que no
ríen
por el miedo por tu nariz fría por
los costados de rejas largas
estará temblando en tu voz
mientras esperes algo que te guíe delante de las balas
12/7/14
2/7/14
Lo que surja será casi a propósito;
tendrás que ir por tus cosas, por lo que guardan tus calles, ahí encontrarás,
seguramente, el margen que gobierna la ilusión. Después habrá que preguntar sobre
lo estrecho de la ruta, sí, con el pecho golpeado por este vaivén de cosas que
sí pero no; el riesgo es la verdad, lo que se esconde para que no puedas
dormir. O qué, si no, si lo real camina al lado tuyo y acaso lo percibas pero.
Porque lo intentas. Alguna marca, por lo menos los verbos próximos al fuego,
alguna intersección en este barro. Qué esperabas; mueca o aliento del tal vez
un reconocerte
de nuevo
pronto de nuevo
como prender la luz pronto de nuevo y
estar ahí
pronto sobre tus pupilas descubro montones
de ríos que bordean el asco de la sed; sonidos que llamamos límite. Y que ayer
fueron espasmos. Acaso hubo ayer. Acaso no fue lo mismo. Y ni siquiera; no
querrás salir, pero tampoco alcanzarás a revelar las fisuras de esta
perpetuidad. Poesía. Puede ser, lo que surja, lo que sea bienvenido. O será el
golpeteo como tensión y herida reventando frente a nosotros
como un rompecabezas donde primero hay que conseguir las piezas.
Después de todo, tu corazón de barro
deberá volver, por más que te hayas nombrado entre lo oscuro, sí. Y tu vida
será cuestión de acelerar la salida y empezar a mover las piezas.
23/6/14
y si la forma
de la realidad se diluyera como sangre en la cara larga que lleva la noche de
hoy
y si entre las
paredes se escondiera el lenguaje / tus ilusiones todas / porque después del
oxímoron lo que queda es el sonido latiendo
y si además estuvieras mirándolo
y comieras del plato viejo de la memoria y de
la brusquedad y de los géneros literarios y entonces la comida te cayera como
plomo al plato
se te van a
pasar los días
28/5/14
De ir hacia el origen, no más, mientras
los caballos azules estén trazando la línea, lo que después tendrás que reconocer,
inevitable, en los nombres de las siluetas que bailan sobre la línea. Con tus
piernas casi dormidas casi borrachas esquivarás tus muecas, tal vez sea
posible, tal vez empieces por respirar hondo, llevando hasta la garganta las
bocanadas de la noche, lo que tenías que hacer;
y
en tus vueltas en este mundo tuyo de colores y de fiebre, y en todos tus ecos,
ahí, tus fuegos encendieron otra cosa;
ya temprano habías leído tu deseo como
pulsión de la historia, y también, porque a veces pasa, que la quietud de las
cosas ata tus nociones y tus rutas y el origen anterior a la voz; ya temprano
habías notado las desventajas del misterio, tan cotidiano, tan de la vida y la
muerte;
¿lograrás que los pies bajo las piernas
casi dormidas casi borrachas decidan la próxima figura, o mejor, la brusquedad
en el barro?
y no habrá entonces
ni ciudades ni luces ni dientes ni
velocidad ni autos ni lluvia ni vasos ni cosas ni cansancio que valga, nada
habrá que interrumpa, ni siquiera tendrás que elegir entre el arte y la nada,
no, tus caballos azules que trazan la línea ocuparán los espacios desnudos de
vos.
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