13/5/14



de sonidos como barro
bien dispersos
atraídos por la fiebre

de cruces / de formas de lenguaje
de caras en el humo
de pupilas fieras que laten
mis pupilas
     digo
la sed que envuelve el misterio

de calles corridas
de imágenes que escurren las manos
como manchas realzando partes del dolor
          así
entre aquello que existe y no
en una fuga de estos tiempos

16/1/14

gracias, juan

hoy / la premisa es el presente / tal vez haya un sentido / tal vez / para todo esto / para este vasto mundo que pone los ojos / tal vez / y vos / y vos sí / aprendés a leerlo todo / todo / para que no tengamos que preguntar / ni del dolor ni de la muerte / hoy / la premisa del presente / de los miedos de tu nombre prófugo en esta calle como en cualquier calle / aunque no importe ya / siquiera / el color de las veredas / ni las palabras de tu mano o tus manos / porque la muerte es así /

derrota no más

15/1/14

Reseña para El Altillo Under


 Aventuras de la palabra. Borges y otros mitos / De Horacio Armani (Reseña) // Para El Altillo Under: Marcelo Lazovic.



“Los textos que reúne este libro nos aproximan a las distintas épocas y etapas que atraviesa la poesía, con la mirada puesta en el vasto territorio argentino, desde los comienzos del siglo XX para que pueda ir formándose el espacio que hoy ocupa. Y desde la mirada de Horacio Armani se produce el encuentro con los referentes de la poesía construyéndolo desde el análisis histórico-poético de diferentes autores inmiscuidos en las corrientes poéticas (los entretelones, la formación y las influencias de las vanguardias europeas y latinoamericanas).
Por otro lado, no es casual que el recorrido empiece en Borges, figura inexpugnable que va a trazar un quiebre en la relación con el lenguaje, y más aún, son sus inicios de producción poética los que van a disparar después hacia lo literario.
El libro también nos acerca sin vueltas al análisis de la poesía contemporánea, el estado de las cosas hoy para los amantes de la poesía, porque no deja de señalarnos que la poesía es de algún modo perseguir la belleza, y que la poesía de hoy tiene más amantes porque, entre los avances de los medios audiovisuales y por ende los cambios en los soportes comunicaciones, que irrumpen modificando las formas de expresión y de sentido y de percepción del mundo, tiene cada vez menos lectores”

Marcelo Lazovic para El Altillo Under

6/1/14

De las piedras de los misterios



Recordaré más allá de tus dedos, quizá también signifique atravesarlos. De algún modo estaré fijando la atención a mi despertar, con todo lo que cuesta el infinitivo o la realidad          

                                         imperturbadoesperando

voy hasta el agua un poco frenético y otro poco desorientado, voy hasta el río que lava sus piedras. Pienso cuántas cosas perderé si no sujeto mi memoria antes de que el agua me alcance
Con un punto de partida, deseando que el misterio aclare (como si lo pudiese hacer solo) todos los dolores concentran una unidad de no escape, un entrar rotundos y cansados y gastados a nuestras frustraciones. Muchas veces lo peor viene después de soñar; es un poco preguntarnos quiénes somos. Y así transpiramos cigarrillos y tragamos sonidos y luces y no dormimos, y mientras, peor, nos acordamos de que hay que salir a vivir.

Sería un escándalo que podamos afirmar –no tengo destino, mi ruta no existe-.
               

9/12/13

Pensado



entre la luz prendida y las cuerdas / que flojamente se estiran / un desnudo impensado / el ceder de lo real / y los pasos y los años / con la poesía / invención o nada / con la poesía llenando los huecos / lo que no hacemos / porque al fin / y qué difícil / al fin supimos / y lo sabremos también después / que hay figuras bien definidas que rechazan escupen piden y gastan / entrometidas / y nosotros / nosotros reímos y aceleramos / silenciosos / ansiosos / formando nombres / para articular las voces a los cuerpos y las veredas a las calles / transpirando noches con sabor a algo más
     

25/11/13

Retoques para anochecer largamente




 Se hace tarde (aunque en realidad, cuándo es tarde, para qué es tarde) cerramos las ventanas, y echarle la culpa al miedo es pestañar y que en frente estén las cosas que llevan al llanto. También es que la pena valga en el bolsillo (se reproduce –se falsifica, también- para entrar en la rueda del consumo) y que sea una pena tan grande que la entrada al misterio quede reducida a la falta de luz, porque el foquito. Y ahí quedé. Pero si nos quedamos, cuántos silbidos respirarán cerca. Si dejáramos de pensar lo oscuro

                                                             vas por el aire tratando de caer a la calle, a las calles todas, pero terminás cayendo en la espera, que no es más que ansiedad, y que sube o baja según cómo siente la poesía y cómo vos recibís de ella las ráfagas del fuego, esencia de las ganas.

Las vueltas que das en el aire son vueltas que te retienen

sí

las vueltas te retienen, melancolía en los cruces largos como noches repetidas en las que aspiramos a ser algo más que impulso.

Las vueltas son maneras de no decidir; de ir y venir del presente, será. Por si acaso en esos momentos más vale no aferrarse ni a un espejo ni a una foto ni a una puerta, porque hasta uno mismo viene a ser su propio extraño.

Hay ciertos episodiossombras que juegan más que en contra, por eso nos vamos a dormir mucho más tarde. Pero qué es tarde, qué. Tenía en el otro bolsillo, esa vez que dejamos correr la lluvia a un costado mientras mirábamos los cigarrillos consumirse, una foto, esa foto que nunca se pierde; está y recontraestá a pesar de todo, a pesar de que la quisimos perder rápido, como si deshacer una foto implicase anular los sentidos. El ir y venir entre el presente y los latidos, y esos gestos pronunciando lo relativo de los avances, porque, cómo se da un paso si el aire se aleja. Que significa ni más ni menos que nos quedemos atrás. Lejos, lejos.