14/4/13

Desde el principio




Cuando quedan cosas en el tintero, el bosquejo se reduce a la intención, entonces pasa eso que se sabe que va a pasar; la pared se agranda y el frío enfila peor. Las miradas de otoño que quedan apenas alimentan el río.
Vamos a sacarnos las cosas difíciles, vamos a limpiar el estómago. El punto no es claro pero igual, el arte empieza cuando el presente no aparece. Detrás del fuego, el río está oscuro; qué ruta alcanzará ese destino alguna vez.

Para que la ceniza desborde hace falta primero llenar el cuadro; yo doy unas cuantas vueltas mientras vos empezás a creer (casi, menos mal) que el silencio es también un poco adentrarse, que el presente se construye desde atrás, mucho más atrás de lo que está pintado hoy en las ciudades; esa fugacidad. 
Las líneas que siguen el rumbo feroz serán líneas feroces, y la pared que hasta ahora te hace rebotar, en realidad sugiere que rebotes aunque no haya choque o no haya pared. Porque, por más que creamos en algo, en realidad qué es ese algo

ceniza cuadro poesía puente
el principio, después de todo

qué mirada ofrece la poesía

acaso habrá otra mirada.  

6/4/13

Enfoque sobre la reacción



encontré una parte del cielo en tus ojos

tantas veces entramos en el círculo del dolor
y vimos batallar las partes extremas de la mente
    legiones de la resistencia a la costumbre
    que evocaban ánimos revoltosos contra la imagen del miedo

    para que terminara sublevándose todo

    todo el ruido que dejamos en suspenso

la otra parte del cielo
nace de la programación sutil
 
corre como rastrera hacia nuestras debilidades

25/3/13

Perfume de aire



Un vaso melancólico (el más frágil de todos, el que llora conmigo) Un sorbo con los labios entrecerrados. Lograré el escándalo; creo que hay gritos debajo de mi piel. Un sorbo más y acabará la restricción. No lo pienso de nuevo, es la tensión en una silla, y por desobediente estoy inquieto, con los pies sumergidos en una verdad; los ojos no mienten en la tristeza.

Juego con el olvido y me arriesgo, intentaré no olvidar ni mis dedos. Susurro una melodía en el cruce del tiempo; en-el-abismo-las-flores-existirán. Es una cadena donde los sucesos piden que seamos actores y fuego. En otra imagen el vaso se rompe sin permiso.

No sé encontrarme y sin embargo yo-soy-mi-salida, lo digo pero lo esquivo. Será otro desvelo, será girar sobre un plan sin rumbo. Con otra canción que está raspándome los dientes me pregunto cómo se le sostiene la mirada al Diablo.

Yo, entre poesías y labios morados

mejor cantar

y no ser una marioneta tirada en el piso.

15/3/13



no creo en dios / no creo
que el dinero se derrame solo
no creo en la luz / no creo
que el destino nos esté esperando
no creo en la realidad / no creo
que las formas resuelvan el fondo
no creo en el castigo / no creo
que el espejo resuelva la vanidad
no creo en el consumo / no creo
que la presión sea una pastilla constante
no creo en la caridad / no creo
que las cámaras aseguren algo
no creo en el nihilismo / no creo
que haya que fugar
no creo en la rutina / no creo
en la democracia formal
no creo en el dolor / no creo
que las palabras aseguren mi bienestar

14/3/13

De frenos y panópticos



Habré sido rodeado por aquellos mis fantasmas; estoy tan seguro que ya no sé a quién pertenece la sombra que está debajo. Tantas oscuridades torcieron aquella mi mirada que hoy las marcas del presente se hunden una tras otra lejos del campo que intento descubrir. Cuánto he perdido, de cuántas maneras se vistió la muerte para truncar las ansias las intenciones la sed las ilusiones.
 Estoy tan seguro de haber sido rodeado por aquellos mis fantasmas que el trazo de esta escritura recorre los misterios que alguna vez develaré; la calle hoy, la calle atada por cámaras y ruidos exige otra cosa porque nosotros nos exigimos otra cosa. Cuál es mi nombre en todo esto, qué significa un nombre en esta urbe, qué palabras alcanzarán a qué en este cinturón de custodios morales.

20/2/13

De la suerte





Desde que los principios me amenazan las cosas se pusieron fieras. Conozco mis trampas, y sin embargo; cuántas luces evité, cuántas marcas silenciosas me taparon. Rebotaré; cómo hace el absurdo para mantenerse estable, cómo será el viento que empuje a favor; un guiño un llamado una luz un vaso que no se rompe.
Voy a pensar en la suerte, qué es tener buena o mala suerte, dónde descansa el destino. En un punto la inflexión juega, y el invierno es retroceder por lo menos dos casilleros, como si las ramas apuntaran al revés. En ese punto el equilibrio no dispersa la niebla; cómo empezó, cuándo. Cuándo fue que el aire frenó las manos y nosotros nos vimos solos.

De alguna manera querré alcanzar tus pasos, esos que están llenos de calles y de nombres, ahí donde la memoria se ejercita.

Dentro del círculo dirás que los colores impostores son los colores mismos, y entonces; la realidad. Tanta confusión del presente hará que el vidrio de la ventana estalle. O no, tal vez se refuerce. Estás entre los ruidos y no es música. No hay algo que imprima un quiebre, son instantes en donde lo que importa se reduce a esperar que la siguiente palabra sucumba o vibre o rompa el círculo, que escapa de la costumbre y va.

12/2/13

Esporádico



No es cuestión de olvido, y así porque sí; todas las voces que se cruzan en el misterio serán alguna vez recompensadas. Que si la ventana atrae a la implosión, no sé, tal vez sólo haya caminos hacia la duda, y los sueños que la acompañan refuerzan algo así como la contundencia, esa forma transparente de sentir la música en el frío. 

Juntar pedazos del día para que algo alcance, por lo menos nuestros nombres. Porque, qué alcanza si no; un par de zapatos, otro par de versos de los que no espero ni el hilo.