14/3/13

De frenos y panópticos



Habré sido rodeado por aquellos mis fantasmas; estoy tan seguro que ya no sé a quién pertenece la sombra que está debajo. Tantas oscuridades torcieron aquella mi mirada que hoy las marcas del presente se hunden una tras otra lejos del campo que intento descubrir. Cuánto he perdido, de cuántas maneras se vistió la muerte para truncar las ansias las intenciones la sed las ilusiones.
 Estoy tan seguro de haber sido rodeado por aquellos mis fantasmas que el trazo de esta escritura recorre los misterios que alguna vez develaré; la calle hoy, la calle atada por cámaras y ruidos exige otra cosa porque nosotros nos exigimos otra cosa. Cuál es mi nombre en todo esto, qué significa un nombre en esta urbe, qué palabras alcanzarán a qué en este cinturón de custodios morales.

20/2/13

De la suerte





Desde que los principios me amenazan las cosas se pusieron fieras. Conozco mis trampas, y sin embargo; cuántas luces evité, cuántas marcas silenciosas me taparon. Rebotaré; cómo hace el absurdo para mantenerse estable, cómo será el viento que empuje a favor; un guiño un llamado una luz un vaso que no se rompe.
Voy a pensar en la suerte, qué es tener buena o mala suerte, dónde descansa el destino. En un punto la inflexión juega, y el invierno es retroceder por lo menos dos casilleros, como si las ramas apuntaran al revés. En ese punto el equilibrio no dispersa la niebla; cómo empezó, cuándo. Cuándo fue que el aire frenó las manos y nosotros nos vimos solos.

De alguna manera querré alcanzar tus pasos, esos que están llenos de calles y de nombres, ahí donde la memoria se ejercita.

Dentro del círculo dirás que los colores impostores son los colores mismos, y entonces; la realidad. Tanta confusión del presente hará que el vidrio de la ventana estalle. O no, tal vez se refuerce. Estás entre los ruidos y no es música. No hay algo que imprima un quiebre, son instantes en donde lo que importa se reduce a esperar que la siguiente palabra sucumba o vibre o rompa el círculo, que escapa de la costumbre y va.

12/2/13

Esporádico



No es cuestión de olvido, y así porque sí; todas las voces que se cruzan en el misterio serán alguna vez recompensadas. Que si la ventana atrae a la implosión, no sé, tal vez sólo haya caminos hacia la duda, y los sueños que la acompañan refuerzan algo así como la contundencia, esa forma transparente de sentir la música en el frío. 

Juntar pedazos del día para que algo alcance, por lo menos nuestros nombres. Porque, qué alcanza si no; un par de zapatos, otro par de versos de los que no espero ni el hilo.

31/1/13

Aplicación de los términos



algún otro día
mientras estés ejercitando
los puntos las comas los verbos
y te dibujen los colores
y la música escuche
   tu reclamo y tu verdad
ese otro día caerá como caen esos otros días
mientras estés ejercitando
los puntos las comas los verbos

sí

caerá ese otro día
como muchos días juntos

días que la muerte aborrece

18/1/13

Intermitente



esta vez
    porque así se quiere
los grises se ocuparán

de tanta sombra
tus colores se fueron
te habrán dejado la penumbra
y a tu piel     ya sé
como recortadas entrelíneas

volverás a tus viejas muertes
y no quedará cielo para tu nariz
     no
hoy no correrás
no habrá jardín para tus manos

18/11/12

Mapa



Veré la mano y habrá cierta distancia entre el movimiento y el efecto. En el ambiente la ceniza está golpeando. La mano repite lentamente lo que en la cabeza parece temblar, y tiembla; tantas desventuras, tanta noche para girar los dedos a ver si. Un eco se larga a sombrear la distancia, como lo que hay entre el chasquido y la luz. La mano se aproxima hacia un vaso que termina siendo un lápiz que termina siendo un cuchillo que.
Alguna llovizna, poca cosa, porque igual la mano juega, el sentido se acalambra frente a los ruidos; ecos que fustigan el movimiento. Porque ya estaba temblando, porque el aire acorta el efecto.
Rápidamente la mano se abre a una cara de gestos tardíos, a unas muecas entre dolor y crudeza.     Rápidamente la mano toma el vaso que toma el lápiz que toma el cuchillo y lo clava en el pecho de la derrota eternamente.

4/11/12

O qué




la poesía vive bienaventurada
en las letras que emergen de tu cuerpo
de tu sangre y de esta tierra 
        
qué carrera habremos de tomar
cómo será el latido profundo

acaso un manto de piedad arrastrará consigo a la tristeza

y si fuera así        si existiera la revancha
de todos modos no habremos evitado el peor terreno
    esas cosas que se fueron con humo
    así       sin más
    borrachas y heridas   
    dejándonos el futuro amontonado 

    en la omisión

    en la ignorancia

    o mucho peor

    entre el encierro y el fracaso   
      
tal vez         entonces
sólo giremos en la realidad